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Utilizar tarjetas de crédito, otra forma de endeudarse

Tarjetas de crédito: poco uso y sin cultura

Las tarjetas de crédito representan una alternativa conveniente para pagar compras o consumo en locales para las personas que prefieren no usar efectivo. Sin embargo, a pesar de que 20% de los 2.500 hogares encuestados poseen tarjeta de crédito, apenas un 3.5% la utiliza como medio habitual de pago. La gran mayoría (96%) utiliza efectivo. Por otro lado, quienes utilizan tarjeta de débito o cheque no representan ni un 1% en conjunto. Este comportamiento es común para las distintas composiciones de hogares analizadas en el estudio.

Los estratos medio bajos de la sociedad tienen menos interés en obtener una tarjeta de crédito pues consideran que el vivir “al día” no les garantiza poder cubrir la deuda al final del mes. Sin embargo, cuando una tarjeta de crédito es bien utilizada, representa un mecanismo para diferir el pago de las compras hasta final de mes cuando el hogar recibe el sueldo de los miembros que estén trabajando. Por otro lado, una tarjeta de crédito representa un gran riesgo en manos de consumidores irresponsables, puesto que permite consumir por sobre el límite que el ingreso familiar cubre.
Más allá de que el uso de tarjetas de crédito aún sea limitado en el país, una cultura de pago deficiente provoca un endeudamiento costoso para las familias. De los hogares que utilizan tarjeta de crédito, la mayoría (45%) cubre únicamente el pago mínimo, 21% cubre más del mínimo y sólo 30% cubre todo el saldo. Todo el consumo mensual que no se cubra con el pago mínimo de la tarjeta genera un interés de financiamiento e incrementa la deuda de la familia.
Este comportamiento probablemente está influenciado por el hecho de que un 55% de quienes utilizan tarjeta de crédito no conoce la tasa de interés que cobra. Los que aseguran sí conocer, en promedio indican que este interés es de 12%.

Consejos para el manejo de deudas y crédito

Hay muchas cosas que definen a una persona desde un punto de vista financiero y su calificación crediticia es una de ellas. Una persona que sabe manejar sus deudas demuestra ser confiable y esto puede abrirle muchas puertas. En el caso contrario, no hacerlo puede llegar a hundirla. El principal determinante de la calificación crediticia de una persona es su historial de pagos, quienes incumplen en el pago de sus deudas están aumentando las barreras para futuros préstamos. Por lo tanto, después de asegurarse de que el crédito está destinado a una inversión y que es necesario, la recomendación más importante en el manejo y administración de deudas es el pago puntual de las cuotas.
Para evitar un retraso en el pago de una deuda, la principal herramienta es elaborar un presupuesto. Un presupuesto, descrito en el artículo “Presupuestar, un hábito de pocos”, es la línea base para determinar cómo asignar los recursos del hogar. Dado que presupuestar permite un mejor entendimiento de la situación financiera de una familia, en base al presupuesto se podrá definir en qué medida es posible para un hogar endeudarse y cómo ajustar sus gastos para cumplir con el pago oportuno de las deudas. Por otro lado, el presupuesto permite controlar los gastos con tarjeta de crédito evitando que se gaste más de lo que el hogar gana al mes, y por tanto evita que se generen costosos intereses sobre el saldo que no se pague de contado.

Deudas y deudas

La ley de polaridad que rige este mundo también aplica al endeudamiento. Hay deudas buenas y de las otras. En la jerga de la educación financiera se conoce como crédito “sano” y, contrariamente, no tan sano. En la categoría de buenas  están aquellas que a largo plazo le permiten a una persona alcanzar un mejor nivel de vida; por ejemplo, créditos para vivienda o estudios. Las deudas malas por otro lado, no conllevan un mejoramiento a futuro. En otras palabras, si la deuda no estás asociada a una inversión, mejor es no endeudarse.
En Ecuador, en base a los resultados de la encuesta de hogares de la Fundación CRISFE, más de la mitad de los hogares endeudados tienen una deuda buena en capital de trabajo, hipoteca o educación. Sin embargo, cerca de un tercio de los hogares tiene deudas “no tan buenas” de consumo en tarjetas de crédito, autos o incluso en fiestas de matrimonio, quinceañeras o priostes.

Como se mencionó previamente, son más los hogares ecuatorianos que estaban endeudados al momento de levantarse la encuesta que los que no lo estaban: 55% vs. 45%. Entre los endeudados, el principal destino del crédito fue una inversión (23%  lo mencionan como primera opción), seguido por deuda para consumo, crédito hipotecario, crédito educativo, crédito para compra de vehículos y para salud.

En el sector rural, por ejemplo, la principal motivación para solicitar un crédito o deuda está relacionada con la inversión en herramientas e insumos para la actividad productiva a la que se dedique el solicitante.

Si bien se prefiere el crédito para inversión que para consumo, incluso para invertirlo es necesario ser cautelosos. Warren Buffet, la tercera persona más rica del planeta después de Bill Gates y Carlos Slim según la revista Forbes, recomienda “nunca pruebes cuán hondo es el río con los dos pies a la vez”.  Un consejo acertado considerando que 47% de las personas encuestadas indica que conoce de familiares o amigos que solían ser relativamente solventes y de pronto se encuentran en problemas financieros. La razón en la mayoría de casos habría sido un mal manejo de sus finanzas, incluso más frecuente que eventos desafortunados.

Vivir con crédito o sobrevivir sin él

Abordar el tema del endeudamiento y el crédito puede alterar el ánimo de los ecuatorianos. Eso es lo que revelaron los grupos focales del Estudio de Educación Financiera de la Fundación CRISFE. “Los participantes se vuelven más reservados”, aseguran los moderadores. Es más, según la encuesta levantada en el mismo estudio a 2.500 hogares, el 70% de estos se preocupa “mucho” por las deudas, siendo esta la categoría máxima en la escala de evaluación. Los segmentos con mayor poder adquisitivo, no obstante, afirman que el  endeudamiento es “necesario para crecer” pero  sin dejar de lado la frecuente connotación negativa de considerarlo “un mal necesario”. Continuando con la serie de artículos de la Fundación CRISFE, este artículo presenta los resultados de las actitudes de los ecuatorianos con respecto al endeudamiento o crédito en relación al peso de la deuda en el presupuesto de los hogares, las fuentes a las que acuden cuando necesitan un préstamo o los motivos para solicitar crédito al chulco, entre otros.

¿Cuántos, dónde y por qué?

El estudio indica que son más los hogares endeudados que aquellos libres de deuda. Al momento de ser encuestados, 55% de los hogares aseguraba estar endeudado. Además, 40% respondió afirmativamente cuando se le preguntó si había solicitado un crédito en el último año para cubrir gastos. Por otro lado, 2 de cada 10 hogares posee tarjetas de crédito, aunque son pocos los que  las usan.

Varios son los  determinantes de la probabilidad de endeudamiento de una familia y el tener hijos es uno de ellos. En función de la composición del hogar, se observa que es más frecuente que un hogar con hijos esté endeudado que aquellos sin hijos. Dentro del primer grupo, un 59% de los hogares poseía una deuda al  momento de responder a la encuesta, mientras que para los hogares sin hijos la proporción cae a 50% y a 47% para las personas independientes. Tener hijos conlleva ciertos gastos, o también puede afirmarse que los hijos impulsan decisiones costosas como adquirir una vivienda propia, comprar un carro más grande, o asegurar el sostén de la familia invirtiendo en un negocio propio.

Para este 2015 estos deportistas deben superar retos más difíciles, por ello es necesario que ambos competidores mantengan equilibrio entre el deporte de alto rendimiento y su vida personal, nos explica su entrenador Juan Fernando Enderica, quien tiene una vasta experiencia con deportistas de alto rendimiento.

A pesar de presentar una mayor proporción de endeudados, los hogares con hijos destinan un menor porcentaje de su ingreso al pago de deudas en comparación a los hogares sin hijos: 12% de los primeros aseguran que comprometen más de la mitad de su ingreso al pago de deudas mientras que esto es declarado por 16% de hogares sin hijos

Si de deuda reciente se trata, un 43% de los hogares con hijos declaran haber solicitado un crédito en los últimos 12 meses comparado a un 35% de los hogares sin hijos. Cuatro a seis es la proporción de hogares que aseguran haber tenido que endeudarse para cubrir sus gastos en los doce meses previos a realizarse la encuesta versus los que no tuvieron que hacerlo. Para 61% de los hogares que necesitaron un  crédito quien lo solicitó fue el padre, 28% la madre y 10% un hijo.

Un 33% de las familias acudieron a los bancos privados por un crédito para cubrir sus gastos durante el último año y un 27% a las cooperativas. Los  familiares, amigos o conocidos son prestamistas para un 25% de prestamistas; y tan sólo un 3% recurrió al prestamista informal.  Las instituciones públicas (Banco de Fomento, BIESS, u otro) concentran el porcentaje restante. Las elecciones de los hogares encuestados ejemplifica sus preferencias crediticias: 54% acudiría a un banco en caso de requerir un crédito, 21% a una cooperativa de ahorro y crédito, 19% a un familiar o amigo, 4% a su empresa o lugar de trabajo, y sólo 1.5% al prestamista informal.

La reputación y confianza de la institución es lo que priorizan 38% de los hogares encuestados cuando eligen una institución financiera. Junto con estos, un factor importante en la decisión es la tasa de interés que ofrece cada institución: 33% de los hogares lo consideran prioritario cuando solicitan un crédito. El prestamista informal (chulco) es la opción de quienes no cumplen con los requisitos formales de las instituciones establecidas o desconocen el proceso para acceder a crédito en el sistema financiero formal, pero también es la opción más rápida en caso de emergencia. “A los chulqueros, porque es más fácil”, responde Pedro (nombre ficticio) cuando se le pregunta a quién acudiría para solicitar un préstamo.

Historias de valor: Samantha Arévalo y Esteban Enderica forjan su carrera atlética con el apoyo de CRISFE.

 

Para Esteban Enderica Salgado y Samantha Arévalo, el éxito no es ninguna casualidad. Estas dos jóvenes promesas de la natación recibieron un arduo entrenamiento por parte de Juan Fernando Enderica, su entrenador. El año pasado ambos nadadores conquistaron puestos estelares en diferentes competencias tanto nacionales como internacionales.

Para este 2015 estos deportistas deben superar retos más difíciles, por ello es necesario que ambos competidores mantengan equilibrio entre el deporte de alto rendimiento y su vida personal, nos explica su entrenador Juan Fernando Enderica, quien tiene una vasta experiencia con deportistas de alto rendimiento.

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Esteban Enderica Salgado nació en la ciudad de Cuenca, con 24 años es considerado el nadador con la mejor técnica en Suramérica, entrena de manera ardua 6 días a la semana. Fue considerado el mejor deportista ecuatoriano en los juegos deportivos suramericanos en el 2014.

 

 

 

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Samantha Arévalo Salinas nació en Macas, tiene 20 años y entrena junto a Esteban, posee 8 records nacionales. En los juegos deportivos de Trujillo Perú su participación fue brillante y destacada, su último triunfo fue en la copa María Lenk en Brazil donde batió varios records.

 

 

 

En fundación CRISFE creemos firmemente que tanto las razones como los objetivos se guían por los propósitos basados en valores trascendentes, estos valores nos animan y alientan a seguir con nuestra vocación para servir.

¡Suerte a los próximos medallistas olímpicos del país!

El Teatro, una Excusa para Aprender

El teatro es sinónimo de ¡Viva la vida! Este arte que ha sobrevivido al cambio del tiempo, se presenta en nuestros días como una herramienta en el desarrollo de la educación y tiene utilidad tanto a nivel individual como social. Sus efectos pintan en la vida de los niños, matices que les ayudan a desarrollar la creatividad. Con el juego dramático podremos crear una atmósfera amistosa en la cual, los niños y jóvenes podrán aprender la importancia de la cooperación y el trabajo en equipo, además de obtener beneficios individuales como el desarrollo motriz, mejorar la atención y tener más seguridad en su cuerpo.

El teatro requiere compromiso por parte de los niños, que a cambio reciben una aventura llena de conocimiento a través de sí mismos. La autoconfianza, una autoestima saludable y también un mejor manejo del lenguaje, son solo algunos de los beneficios de practicar esta entretenida actividad, que se ha convertido en una herramienta de educación que nos permite fomentar valores y mejorar el desempeño individual de los niños en diferentes áreas como la literatura, la historia, la danza entre otras.

El teatro es una poderosa herramienta que conjuga enseñanza y diversión. Te damos cinco consejos para que puedas enseñar a los niños a ser grandes “teatreros”.

  • Realiza juegos que permitan explotar al máximo su creatividad.
  • Promueve la comunicación entre todos los participantes.
  • Fomenta la lectura, facilítales todos los libros que puedas.
  • Mantén una atmosfera relajada y de buen ánimo.
  • Recuerda que lo más importante es que todos se diviertan.