El teatro es sinónimo de ¡Viva la vida! Este arte que ha sobrevivido al cambio del tiempo, se presenta en nuestros días como una herramienta en el desarrollo de la educación y tiene utilidad tanto a nivel individual como social. Sus efectos pintan en la vida de los niños, matices que les ayudan a desarrollar la creatividad. Con el juego dramático podremos crear una atmósfera amistosa en la cual, los niños y jóvenes podrán aprender la importancia de la cooperación y el trabajo en equipo, además de obtener beneficios individuales como el desarrollo motriz, mejorar la atención y tener más seguridad en su cuerpo.

El teatro requiere compromiso por parte de los niños, que a cambio reciben una aventura llena de conocimiento a través de sí mismos. La autoconfianza, una autoestima saludable y también un mejor manejo del lenguaje, son solo algunos de los beneficios de practicar esta entretenida actividad, que se ha convertido en una herramienta de educación que nos permite fomentar valores y mejorar el desempeño individual de los niños en diferentes áreas como la literatura, la historia, la danza entre otras.

El teatro es una poderosa herramienta que conjuga enseñanza y diversión. Te damos cinco consejos para que puedas enseñar a los niños a ser grandes “teatreros”.

  • Realiza juegos que permitan explotar al máximo su creatividad.
  • Promueve la comunicación entre todos los participantes.
  • Fomenta la lectura, facilítales todos los libros que puedas.
  • Mantén una atmosfera relajada y de buen ánimo.
  • Recuerda que lo más importante es que todos se diviertan.